En la Edad Media, la calle Cavallers era el lugar donde las familias nobles más importantes de la ciudad tenían sus casas y palacios. Hoy, el número 14, que en su día fue residencia de la poderosa familia Castellarnau, es un museo. La casa, que data del siglo XV, se encuentra actualmente y tras varias reformas siguiendo las corrientes arquitectónicas del siglo XVIII y XIX.