El edificio de Ca la Garsa, situado sobre el antiguo foro provincial romano, está construido en gran parte con piedra caliza romana reciclada. Se trata de un vestigio arquitectónico único de la comunidad judía de Tarragona entre 1238 y 1492. Hoy en día está en su mayoría derribado, conservándose únicamente los arcos medievales y parte de la muralla romana.